Aún no era media noche. No es media noche en ningún lugar, sólo en el sueño que lo arrastra a olvidar. A olvidar que olvida. Olvidar que se olvida.
Hay una curva al final del primer camino de entrada que le gusta ver mientras parpadea a cada segundo que ve pasar un color nuevo, el silencio suele ser tan colorido como el medio día en que comienzan a caer las sakuras.
Un pedazo de costra le arrastra por el brazo, pinta huellas nuevas donde el asedio del tiempo borra rastros de su mismo andar.
Lanza la hoja al aire, intentó quemarla una vez más y terminó por apagarse sin darle tiempo a reintentarlo, no quiere morir simplemente, no así. El beat de Romeo mientras muere tampoco lo desea, sabe a jazz y le salva de su propia tinta, mientras el pachuco hace la lucha.
La noche no intenta hacer su aire distinto, sigue esperando con los brazos abiertos, con la lengua humeante, desesperada por poseer un pequeño pedazo del brillo de la luna agazapado tras su mirada. El marco del ventanal se sigue dibujando estas mismas noches con ese resplandor.
El Encantador de Serpientes hace una mueca mientras resabe el chocolate ya frío, pero raso de escoria retenida por días y días de resilencia. Cierra la puerta del mueble con un golpe seco, sucio, desganado.
Tres circulos cierran a dos y uno más a otros tres, sin titubeos, el abrazo de la absenta reclama únicamente lo que brinda... el sueño de la razón...
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20160220
20051214
あらゆる小さい星 || every little star
la manzana cayó. un segundo después el viento heló la casa. arreció. cobró vida de su vida. fue su aliento. sus ojos. sus manos. ella siempre lo supo, era su casa a fin de cuentas. era su alma. su refugio. su inconsolable lucha por la fuerza de la vida.y la envió a mí. en un movimiento tan ligero como fortuito. sólo para decirme que todo estaba bien. que todo debía salir bien esta vez. un golpe sordo. el silencio de todos esos muros que ya no sabrán mas de su tic-tac. del compás que medía su existencia, su fuerza, su resistencia. la bondad de sus manos sigue ahí... y la tranquilidad de su cara en el sueño.
recuerdo, alguna vez, haberla visto igual y dudarlo. sólo había certeza porque los sonidos al rededor y los sonidos de su corazón lo anunciaban. ahora ese lamento mudo ha cesado. el silencio cubre completamente la casa. su alma se ha ido y quizá el polvo empiece a cubrir todo. ya no hay fuerza. ya no hay necesidad. todo acaba y comienza como un laberinto que no puede acabar. es una burla aunque ella parezca un santo en su quietud.
recuerdo, alguna vez, haberla visto igual y dudarlo. sólo había certeza porque los sonidos al rededor y los sonidos de su corazón lo anunciaban. ahora ese lamento mudo ha cesado. el silencio cubre completamente la casa. su alma se ha ido y quizá el polvo empiece a cubrir todo. ya no hay fuerza. ya no hay necesidad. todo acaba y comienza como un laberinto que no puede acabar. es una burla aunque ella parezca un santo en su quietud.
19921201
d03.[9212]
Existe un dolor intrínseco.
Ayer veía tu mirada ahogándose,
observé cuidadosamente cada instante
con cierto placer;
vagué algún tiempo por los rieles
sin encontrar restos,
arrastrando los zapatos
elevé un poco de polvo en el aire
mientras desfiguraba la expresión
en azares inútiles,
tanto como el desprecio
ese que orilla a las locuras irreverentes,
más ciertas, siempre.
Se pueden enjugar y tragar las amarguras
al igual que las lágrimas inservibles.
Siempre hay algo que estorba
que se postra más allá de los velos,
pero tan cerca de los mismos ojos,
que es imposible distinguir
la ilusión de lo verdadero.
Los dedos se ahogan en los cuellos,
como tu mirada se ahogaba ayer en sí misma.
No hay nada de lo que pueda hablarte,
he colmado mi convencimiento de miserias
y no intentaré nada más.
Mañana caminaré, de nuevo, por las vías
borrando los pasos que dejé hoy.
Ayer veía tu mirada ahogándose,
observé cuidadosamente cada instante
con cierto placer;
vagué algún tiempo por los rieles
sin encontrar restos,
arrastrando los zapatos
elevé un poco de polvo en el aire
mientras desfiguraba la expresión
en azares inútiles,
tanto como el desprecio
ese que orilla a las locuras irreverentes,
más ciertas, siempre.
Se pueden enjugar y tragar las amarguras
al igual que las lágrimas inservibles.
Siempre hay algo que estorba
que se postra más allá de los velos,
pero tan cerca de los mismos ojos,
que es imposible distinguir
la ilusión de lo verdadero.
Los dedos se ahogan en los cuellos,
como tu mirada se ahogaba ayer en sí misma.
No hay nada de lo que pueda hablarte,
he colmado mi convencimiento de miserias
y no intentaré nada más.
Mañana caminaré, de nuevo, por las vías
borrando los pasos que dejé hoy.
19921101
d03.[9211]
Es en esos momentos,
cuando tienes el humo hasta los ojos,
cuando más necesitas de alguien;
es entonces cuando no piensas nada
tu mente se borra paulatinamente,
abres y cierras los ojos
volteas la mirada hacia la ventana
y no ves nada, sólo gente que camina
desafiándote a golpearla
sonriendo irónicamente
siguiendo los pasos de otra gente
que ya pasó por ahí
y borrando sus pisadas.
Es entonces que un relámpago llega a tu cabeza
y la sume en la más absurda nitidez del vacío;
vuelves a abrir y cerrar los ojos
mientras los deambulantes no terminan de desfilar,
como zombies, sin destino ni paradero;
y es entonces que en tu mente
se dibujan tus palabras
como granos de sal
diluyéndose entre tus recuerdos.
Y ahí, justo ahí tu boca entreabierta
saca un poco de tu humo interior
de tu propia existencia,
y continúas pensando que es mejor seguir
con la cabeza al suelo, entre tus pies.
cuando tienes el humo hasta los ojos,
cuando más necesitas de alguien;
es entonces cuando no piensas nada
tu mente se borra paulatinamente,
abres y cierras los ojos
volteas la mirada hacia la ventana
y no ves nada, sólo gente que camina
desafiándote a golpearla
sonriendo irónicamente
siguiendo los pasos de otra gente
que ya pasó por ahí
y borrando sus pisadas.
Es entonces que un relámpago llega a tu cabeza
y la sume en la más absurda nitidez del vacío;
vuelves a abrir y cerrar los ojos
mientras los deambulantes no terminan de desfilar,
como zombies, sin destino ni paradero;
y es entonces que en tu mente
se dibujan tus palabras
como granos de sal
diluyéndose entre tus recuerdos.
Y ahí, justo ahí tu boca entreabierta
saca un poco de tu humo interior
de tu propia existencia,
y continúas pensando que es mejor seguir
con la cabeza al suelo, entre tus pies.
19921001
d03.[9210]
El problema no es el mundo
el problema eres tú;
nadie está mal, mira
quien está mal eres tú.
Entiéndelo, si no haces algo
te quedarás como un mediocre para siempre
y no creo que eso sea lo que en verdad quieres,
aunque ¿quién sabe?,
contigo se puede esperar cualquier cosa
¡hasta lo peor!
No sé porqué eres así,
si tienes todo para hacer algo,
tienes todo delante de ti
y te conformas con tan poco.
No ves el mundo que no deja de andar
el mundo se encuentra delante de tus anteojos,
no detrás de ellos;
la vida no va a preocuparse por ti
tú debes preocuparte por tu vida
tienes que caminar
tienes que crear, no solo soñar.
Ponte el gis en la mano
y comienza a trazar el camino,
¡pero hazlo ya!,
no esperes a que mañana crezca el sol, otra vez,
tal vez para entonces
no seas más que otra parte del polvo
arrastrado por el viento.
el problema eres tú;
nadie está mal, mira
quien está mal eres tú.
Entiéndelo, si no haces algo
te quedarás como un mediocre para siempre
y no creo que eso sea lo que en verdad quieres,
aunque ¿quién sabe?,
contigo se puede esperar cualquier cosa
¡hasta lo peor!
No sé porqué eres así,
si tienes todo para hacer algo,
tienes todo delante de ti
y te conformas con tan poco.
No ves el mundo que no deja de andar
el mundo se encuentra delante de tus anteojos,
no detrás de ellos;
la vida no va a preocuparse por ti
tú debes preocuparte por tu vida
tienes que caminar
tienes que crear, no solo soñar.
Ponte el gis en la mano
y comienza a trazar el camino,
¡pero hazlo ya!,
no esperes a que mañana crezca el sol, otra vez,
tal vez para entonces
no seas más que otra parte del polvo
arrastrado por el viento.
19920901
d03.[9209]
Caminaba mientras reía,
caminaba y pensaba en la nada,
caminaba mientras observaba,
caminaba y pensaba en que todo saldría bien.
Esa noche era rara,
a pesar de mi acostumbrado insomnio
no me preocupaba estar tirado boca abajo en el piso,
ni tener el cuerpo completamente congelado
por el frío de la madrugada;
no, no había la más mínima preocupación en mí
sólo una plácida vaguedad
de no querer que me importara nada.
Todos durmiendo, menos yo
ese era mi único e insoslayable pensamiento;
todos inconscientes
de lo que pudiera suceder en ese momento
menos yo.
Era curioso imaginar
que podría hacer tantas cosas
sin que alguien se diera cuenta
de ninguno de mis actos.
Caminar y pensar
pensar y no hacer nada,
volver a pensar y volver a caminar,
tirarme en el suelo
esa era la combinación clave
de un poeta estúpido,
era mi combinación.
caminaba y pensaba en la nada,
caminaba mientras observaba,
caminaba y pensaba en que todo saldría bien.
Esa noche era rara,
a pesar de mi acostumbrado insomnio
no me preocupaba estar tirado boca abajo en el piso,
ni tener el cuerpo completamente congelado
por el frío de la madrugada;
no, no había la más mínima preocupación en mí
sólo una plácida vaguedad
de no querer que me importara nada.
Todos durmiendo, menos yo
ese era mi único e insoslayable pensamiento;
todos inconscientes
de lo que pudiera suceder en ese momento
menos yo.
Era curioso imaginar
que podría hacer tantas cosas
sin que alguien se diera cuenta
de ninguno de mis actos.
Caminar y pensar
pensar y no hacer nada,
volver a pensar y volver a caminar,
tirarme en el suelo
esa era la combinación clave
de un poeta estúpido,
era mi combinación.
19920801
d03.[9208]
A cada rato que despiertas
te recoge el sinsabor
la amargura entrecortada
devanea entre tus flancos
sin encontrar un justo reposo.
Languidece tu mirada abatida
mientras el forcejeo de tu imaginación
te presiona a ser cuerdo.
No puedes retractarte
el cambio de principios es de cobardes.
Estallan, sin cesar, tus dolientes sienes
recordar es peor que morir.
Te creas, te agonizas
nadie te ha visto
puedes huir
te recoge el sinsabor
la amargura entrecortada
devanea entre tus flancos
sin encontrar un justo reposo.
Languidece tu mirada abatida
mientras el forcejeo de tu imaginación
te presiona a ser cuerdo.
No puedes retractarte
el cambio de principios es de cobardes.
Estallan, sin cesar, tus dolientes sienes
recordar es peor que morir.
Te creas, te agonizas
nadie te ha visto
puedes huir
19920701
d03.[9207]
Los días se tornan grisáceos
como los cabellos, que crecen en los espacios vacíos
inundando cada milímetro de mi cabeza.
No quiero intentar ser bueno o mejor que ayer
matar el tiempo sirve siempre que es necesario
y no hay nada de qué arrepentirse,
así que......
¿Qué importa la muerte de uno o dos deseos?
¿Cuánto más podrá resistirse la pesadumbre?
El infortunio se acarrea por placer
matar, matar el ansia de destrozarte la cara
de romper tus huesos, de morder tus brazos
intentarlo no sería un error
siempre y cuando el resultado sea el que espero.
¿Qué importa morderme los dedos de excitación?,
si el placer será más grande mientras mayor sea la espera.
Esa lejanía te diluye y te vuelve borrosa;
me induce a imaginar más cosas, más escenas
cada minuto, cada golpe, cada palabra,
cada nuevo movimiento y cada nueva tortura
te estará esperando todo, aquí en este refugio.
Crisparé mis manos a cada día que avance
y pensaré en todas las estupideces que me has brindado.
Intento creer que aún no cambiarás tu actitud,
creo que la próxima cercanía levantará tu vuelo
y al estrellar tu cuerpo contra el suelo frío
retorceré el mío en busca de nuevos momentos;
ardiendo por dentro tomaré la navaja y penetraré mis venas,
arrancaré tus entrañas para lamerlas
aunque termine con tus pelos entre los dientes, otra vez.
Ojalá jamás regresaras,
ojalá muriera alguien antes de mi nueva cacería.
como los cabellos, que crecen en los espacios vacíos
inundando cada milímetro de mi cabeza.
No quiero intentar ser bueno o mejor que ayer
matar el tiempo sirve siempre que es necesario
y no hay nada de qué arrepentirse,
así que......
¿Qué importa la muerte de uno o dos deseos?
¿Cuánto más podrá resistirse la pesadumbre?
El infortunio se acarrea por placer
matar, matar el ansia de destrozarte la cara
de romper tus huesos, de morder tus brazos
intentarlo no sería un error
siempre y cuando el resultado sea el que espero.
¿Qué importa morderme los dedos de excitación?,
si el placer será más grande mientras mayor sea la espera.
Esa lejanía te diluye y te vuelve borrosa;
me induce a imaginar más cosas, más escenas
cada minuto, cada golpe, cada palabra,
cada nuevo movimiento y cada nueva tortura
te estará esperando todo, aquí en este refugio.
Crisparé mis manos a cada día que avance
y pensaré en todas las estupideces que me has brindado.
Intento creer que aún no cambiarás tu actitud,
creo que la próxima cercanía levantará tu vuelo
y al estrellar tu cuerpo contra el suelo frío
retorceré el mío en busca de nuevos momentos;
ardiendo por dentro tomaré la navaja y penetraré mis venas,
arrancaré tus entrañas para lamerlas
aunque termine con tus pelos entre los dientes, otra vez.
Ojalá jamás regresaras,
ojalá muriera alguien antes de mi nueva cacería.
19920601
d03.[9206]
Los días se vuelven impresionables
en el flujo del desencanto,
cuando piensas en lejanías
el laberinto te atrapa con nuevas sorpresas.
Intentas rescatarte del camino
pero el hilo tirado ya no conduce a la salida.
En la tierra de nadie veremos las nubes caer
al parejo de los relámpagos brillantes.
El destino destella momentos imprecisos
busco una mirada complaciente
pero tengo miedo de retenerla.
Aún con las manos estiradas, la lluvia no se atrapa,
los huracanes no se detienen con pura voluntad.
Sólo una razón será cierta al final
la del grito de los locos que quieren dormir.
El descanso de los corazones no es la muerte,
pero es mejor morir de desamor
a vivir de falsas esperanzas.
en el flujo del desencanto,
cuando piensas en lejanías
el laberinto te atrapa con nuevas sorpresas.
Intentas rescatarte del camino
pero el hilo tirado ya no conduce a la salida.
En la tierra de nadie veremos las nubes caer
al parejo de los relámpagos brillantes.
El destino destella momentos imprecisos
busco una mirada complaciente
pero tengo miedo de retenerla.
Aún con las manos estiradas, la lluvia no se atrapa,
los huracanes no se detienen con pura voluntad.
Sólo una razón será cierta al final
la del grito de los locos que quieren dormir.
El descanso de los corazones no es la muerte,
pero es mejor morir de desamor
a vivir de falsas esperanzas.
19920408
d03.[9214]
Hoy he pensado en escribirte algo bueno
pero, como siempre, sigo cayendo tontamente
en explicaciones, temores e incertidumbres.
No tengo rencor hacia mí, es inútil
siempre me ha aquejado la ceguera, voluntaria;
y no intento reprimirla, al contrario,
la alimento con almas y sonrisas nuevas
con imágenes y andares, de esos de tango
asesinos de vidas fatuas, sin embargo,
y a muy pesar nuestro
evocadores inacabables y maravillosos de inspiración.
Hoy recordé las mil cartas que jamás te mandé
y que no creo enviarte jamás.
No temo perderme en la soledad,
por culpa mía o de quien sea;
el destino me preocupa tanto como al rico la miseria,
la miseria de mi propia vida es lo que me hace feliz
y mientras más me preocupo y sufro, más entiendo.
Si el destino no es ninguno, caminaré por las veredas bifurcadas
no hablaré ni levantaré la mirada de mis pasos,
pensaré en alguna sabia canción:
recordaré que prometí escribirte algo agradable:
pero, como siempre, sigo cayendo tontamente
en explicaciones, temores e incertidumbres.
No tengo rencor hacia mí, es inútil
siempre me ha aquejado la ceguera, voluntaria;
y no intento reprimirla, al contrario,
la alimento con almas y sonrisas nuevas
con imágenes y andares, de esos de tango
asesinos de vidas fatuas, sin embargo,
y a muy pesar nuestro
evocadores inacabables y maravillosos de inspiración.
Hoy recordé las mil cartas que jamás te mandé
y que no creo enviarte jamás.
No temo perderme en la soledad,
por culpa mía o de quien sea;
el destino me preocupa tanto como al rico la miseria,
la miseria de mi propia vida es lo que me hace feliz
y mientras más me preocupo y sufro, más entiendo.
Si el destino no es ninguno, caminaré por las veredas bifurcadas
no hablaré ni levantaré la mirada de mis pasos,
pensaré en alguna sabia canción:
“......no pretendo conseguir perdurar
porque sé que sólo soy un accidente.”
Recordaré que he perdido y sonreiré,porque sé que sólo soy un accidente.”
recordaré que prometí escribirte algo agradable:
Hoy el paso del tiempo me aplasta
la hojarasca ha tapado mis oídos
y mis ojos se deshacen en sal.
Hoy el silencio atraganta mi lengua
y la desesperanza no me hace pensar
más que en cerrar los ojos y hondamente dormir;
si logro conseguirlo, quizá en sueños
recuerde tu sonrisa errante angustiándome;
si no, te maldeciré por permanecer
como un pálido fantasma
vigilante y amenazador
en la penumbra de mi insomnio.
la hojarasca ha tapado mis oídos
y mis ojos se deshacen en sal.
Hoy el silencio atraganta mi lengua
y la desesperanza no me hace pensar
más que en cerrar los ojos y hondamente dormir;
si logro conseguirlo, quizá en sueños
recuerde tu sonrisa errante angustiándome;
si no, te maldeciré por permanecer
como un pálido fantasma
vigilante y amenazador
en la penumbra de mi insomnio.
19920401
d03.[9204]
No, no quisiera caer,
la locura me invade sin pensar
así de sencillo como el viento sopla.
No quisiera entenderlo, pero me aterra tu mirada
Y no sólo eso,
que quebranta mis silencios
pues sé que los locos han de acompañarme en la caída.
Cuando el hielo refleje el sol del invierno
agitaré mi amargura hasta imaginarte cercana
entre las espinas que abracen mis manos.
la locura me invade sin pensar
así de sencillo como el viento sopla.
No quisiera entenderlo, pero me aterra tu mirada
Y no sólo eso,
(el mistral grita cuando el mundo calla)
esa sonrisa,
(el cazador busca presas terribles, por quien morir)
ese andar,
(las olas anhelan algún ahogado para acariciarlo)
y esa magia transmutada del espejo y del cieloque quebranta mis silencios
(eterno es el silbar de los muertos).
Mas no te culpo de mi espantopues sé que los locos han de acompañarme en la caída.
Cuando el hielo refleje el sol del invierno
agitaré mi amargura hasta imaginarte cercana
entre las espinas que abracen mis manos.
19920201
d03.[9202]
Qué sucede
cuando me envuelvo
en interminables confusiones,
cuando mi alma espía
los pensamientos que no dejo escapar,
y la luz los espera impaciente
suplicante, sin pasión falsa.
Algún tiempo tendré
para retractarme de mi vida
terminando por aceptar y acarrear
el peso de mis derrotas.
La traición que me he jugado yo mismo
no concibe perdón a mi integridad,
flagela sin compasión, atormenta,
desquicia mi sobriedad.
A veces no comprendo lo que sucede.
Algún día llegará, tras una noche en la ciudad,
y yo dormiré entre mis papeles, tranquilo.
cuando me envuelvo
en interminables confusiones,
cuando mi alma espía
los pensamientos que no dejo escapar,
y la luz los espera impaciente
suplicante, sin pasión falsa.
Algún tiempo tendré
para retractarme de mi vida
terminando por aceptar y acarrear
el peso de mis derrotas.
La traición que me he jugado yo mismo
no concibe perdón a mi integridad,
flagela sin compasión, atormenta,
desquicia mi sobriedad.
A veces no comprendo lo que sucede.
Algún día llegará, tras una noche en la ciudad,
y yo dormiré entre mis papeles, tranquilo.
19920108
d03.[9201]
Quisiera poder entender todo,
no hubo palabras ni nada
y la sombra me persigue de nuevo.
El grito de las brujas se calló,
la desesperación de los locos
se transformó en serenidad,
pero mis manos temblaron en la tierra.
El polvo se filtraba silencioso
entre los poros y los cabellos,
la mirada permanecía inmóvil
y un instante acabó con el delirio.
La imaginería se esfumó
como las nubes después de la tormenta;
mi cuerpo cayó solitario
empedernido de insatisfacción.
Entre el limbo y el horizonte
apareció misteriosamente
sobre mi cabeza agachada
un cielo infinitamente azul y limpio.
Mis manos contemplaron y recordaron sus crímenes
mientras el dolor de mi cuerpo crecía.
no hubo palabras ni nada
y la sombra me persigue de nuevo.
El grito de las brujas se calló,
la desesperación de los locos
se transformó en serenidad,
pero mis manos temblaron en la tierra.
El polvo se filtraba silencioso
entre los poros y los cabellos,
la mirada permanecía inmóvil
y un instante acabó con el delirio.
La imaginería se esfumó
como las nubes después de la tormenta;
mi cuerpo cayó solitario
empedernido de insatisfacción.
Entre el limbo y el horizonte
apareció misteriosamente
sobre mi cabeza agachada
un cielo infinitamente azul y limpio.
Mis manos contemplaron y recordaron sus crímenes
mientras el dolor de mi cuerpo crecía.
19920101
d03.[9200]
¿Una hora o dos han pasado? No lo sé realmente
no he podido asimilar totalmente estos días.
Vaivenes de desesperación acechándome,
intangible, el alba se pasea por el cuarto.
Ayer, todavía, tuve esperanza de que pasara
pero no, el ruido del viento golpeando las ventanas
fue todo lo que trajo la tarde consigo.
Un signo de debilidad me atropella incansable,
suena la letra de palabras mezcladas:
dejo todo en un sorbo de hastío
y no encuentro motivos para redimirme,
el remordimiento se marchó con los pasos
la vida que ayer tuve la perdí por placer
y no me cuesta quejarme, cuando lo necesito.
Me siento solo, pero seguro:
la sonrisa del romántico se volvió carcajada
en el sádico que viola mujeres;
yo también pierdo mi valor
el honor efímero de un muerto.
Sin arrepentimiento escupo el odio a cual más,
mi interés por las almas me orilló
a no dormir, a beber sudor y sangre
que no son míos, sin embargo, amargos.
No veo un consuelo posible para despreciar
aún sé que te encontraré, alguna vez,
vagando por la calle.
no he podido asimilar totalmente estos días.
Vaivenes de desesperación acechándome,
intangible, el alba se pasea por el cuarto.
Ayer, todavía, tuve esperanza de que pasara
pero no, el ruido del viento golpeando las ventanas
fue todo lo que trajo la tarde consigo.
Un signo de debilidad me atropella incansable,
suena la letra de palabras mezcladas:
“...calle el mundo y calle el nombre,
calle el hombre y vuélvase a callar...”
Reprimo la fluidez de mi miradacalle el hombre y vuélvase a callar...”
dejo todo en un sorbo de hastío
y no encuentro motivos para redimirme,
el remordimiento se marchó con los pasos
la vida que ayer tuve la perdí por placer
y no me cuesta quejarme, cuando lo necesito.
Me siento solo, pero seguro:
“...no pretendo conseguir perdurar,
porque sé que sólo soy un accidente.”
El valor, el valor de la gente se pierde,porque sé que sólo soy un accidente.”
la sonrisa del romántico se volvió carcajada
en el sádico que viola mujeres;
yo también pierdo mi valor
el honor efímero de un muerto.
Sin arrepentimiento escupo el odio a cual más,
mi interés por las almas me orilló
a no dormir, a beber sudor y sangre
que no son míos, sin embargo, amargos.
No veo un consuelo posible para despreciar
aún sé que te encontraré, alguna vez,
vagando por la calle.
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a veces lo más triste es vagar los minutos y darte cuenta que, entre tanta gente no hay nadie con quien puedas hablar... mil nombres, mil...
